Buenos resultados en mi profesión

Hace mucho tiempo que me dedico a la fotografía, al principio todo comenzó como un juego, era pequeño y jugaba con mis hermanas a que posaran y yo mientras hacía como que les sacaba fotos todo el rato, después tan solo con mi imaginación intentaba poner fondos muy bonitos que dibujaba en un papel e intentaba plasmar con sus caras. Poco tiempo después justo cuando hice la primera comunión me regalaron mi primera cámara de fotos,  imaginaos iba con carrete de esos que debíamos llevar a los sitios de revelado, donde te daban incluso los negativos por si después querías sacar alguna copia, que lejos queda eso verdad, seguro que tú, si tú que me estás leyendo ni siquiera te acordabas, y te ha venido a la mente de repente un bonito recuerdo de tu infancia. Con el tiempo este mundo me fue gustando cada vez más, lo fotografiaba todo, daba igual que fuera una preciosa mariposa en el campo, que a mi madre haciendo la comida, el caso es que siempre sacaba lo mejor de cada persona, animal o cosa que fotografiaba.

El paso de los años me hizo estudiar y formarme bien en esta profesión, los estudios también eran importantes aunque muchos piensen lo contrario. Me hice de buenas cámaras profesionales con las que poder hacer buenos reportajes, al principio acompañaba a un amigo de profesión y me dejaba hacer algunas fotos que luego regalaba a las personas en particular para dar a conocer mi trabajo, eran favores importantes ya que si les gustaban más mis fotos pronto le quitaría el trabajo. De ahí pronto empecé a tener clientes, todos querían que yo fuera el que las hiciera, las listas empezaron a ser de espera y a la gente no le importaba, mi trabajo gustaba demasiado como para cambiar, y así fue como dejé de ser un don nadie a ser el más conocido de la comarca, abrí un gran estudio y lo llené de muchas más cámaras además de algunas cizallas de palanca que me ayudaban a cortar muchas de las fotos que mucha gente se hacía de carnet, bueno mejor dicho ayudaban a mis empleados ya que yo solo me dedicaba en cuerpo y alma a lo que de verdad me importaba, la fotografía de exterior, esa que me llenaba el alma y me hacía sentir tan libre como las fotos que hacía a toda esa gente.

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